Desde hace casi treinta años Silvia
Roldán comienza su actividad en la esfera del Arte Textil,
obteniendo importantes reconocimientos, y desde finales de los
80’
se dedica a desarrollar una línea de telas artesanales para
sastrería masculina, que se comercializa en Alaska, EE.UU. y
Argentina
Desde entonces comparte esta actividad
con la docencia en el taller e hizo dos publicaciones sobre el
tema, la segunda de ellas, producto laboral de su encuentro con
Marianela Bieri, a partir del año 2000 aproximadamente.
Juntas descubren una actividad
fructífera desde varios puntos de vista, creativa, técnica,
comercial y de difusión del tema del telar.
Después de mucho andar, se vuelcan
definitivamente al uso de hilados y procesos naturales y manuales
que abarcan desde la elección de la seda del gusano Bombix Morix
que teje esos maravillosos capullos, los pelos de camélidos y la
tradicional lana de oveja característica de todo nuestro país.
Realizan sus propios teñidos, logrando
los colores exactos para desarrollar sus diseños propios y
variados, ya que no encontramos dos prendas iguales, a menos que
exista tal intención.
Las elecciones para el trabajo son
una prolongación de lo que eligen para su vida cotidiana volcada
hacia un compromiso con la naturaleza y su valoración.

Marianela
Bieri y Silvia Roldán
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