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TARACEA La taracea, al igual que la marqueteria, con la que tiene grandes coincidencias , es una artesanía muy antigua, de hondo arraigo en Oriente, que ha vuelto a ponerse de moda. La taracea ofrece la nobleza ynaturalidad de sus materias primas, que son las maderas, cada una con su color y textura. Con ellas, si quien las manipula y compone está tocado por la inspiración del artista, es posible crear todo lo que pueda encerrar belleza plástica, desde una flor plástica recién cortada del jardín hasta un paisaje o una escena viva de genetes y animales. Todo puede crearse y recrearse con la taracea; y todo puede imitarse con la pureza y la hermosura de las verdaderas obras de arte.
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Para realizar correctamente el ejercicio que proponemos en esta ocasión es necesario emplear una nutrida variedad de chapas de madera, variedad que afectará no sólo a su color sino también a sus matices, texturas y vetas. Obtendremos de esta manera una gran diversidad de efectos. Se requiere también cierta destreza la hora de cortar las distintas piezas que van a componer la estampa y sensibilidad en el momento de someter a la acción del calor del infiernillo, para sombrear, las estructuras de las casas. Emplearemos chapa de madera de cebrano para simular el terreno labrado del primer término, ante las casas del pueblo; madera de sicomoro para la construcción de las mismas; palo rojo de Guinea para las colinas, y olivo para el fondo en su parte superior y más lejana. Los lograremos con trozos de madera teñida de negro. Conviene, una vez terminada la taracea, forrar el resto de la caja con una madera que haga juego. Se necesita también un poco de paciencia, y atención a las explicaciones que siguen.
Materiales
y útiles: patrón, caja de madera, cera, pinzas, pegamento, chapas de
madera de sicómoro, palo rojo de Guinea
raíz de madrona, chapa de olivo, nogal, madera teñida de negro
y madera de cebrano. |
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1
Damos comienzo al ejercicio lijando la superficie de la caja que vamos a
decorar.
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2 Preparamos una nogalina no muy oscura, y teñimos la caja, externa e internamente. |
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3
Disponemos un papel de calcar sobre una chapa de madera de sicomoro,
para pasar el dibujo. |
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4 Con el lapicero, pasamos el dibujo de las casas solamente, no el paisaje. |
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5 Las líneas y todos los detalles de las casas han quedado suficientemente marcados en el sicomoro. |
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6
Seguidamente vamos despiezando con el cortador todos los elementos
dibujados. |
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7. Las piezas que luego iran en color rojo, como los tejados, las recortamos de la chapa de rojo de Guinea. |
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8
Con el calor del infiernillo, tostamos las piezas para darles un poco de
sombra. |
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9
El sombreado dependerá exclusivamente de nuestro criterio, pero debe-
tener distintas intensidades. |
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10
Comenzamos a componer, con ayuda de trozos de papel engomado, las
estructuras de las casas. |
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11
Vamos añadiendo nuevas piezas a las estructuras ya ensambladas. |
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